jueves, 10 de enero de 2013

Hábitos que engordan


Todas nos hemos propuesto bajar esos kilos de más que hemos cogido en las Navidades. El gimnasio, la dieta...difíciles propuestas que hay que plantearse con muchas ganas y fuerza de voluntad. ¿Aún así no consigues adelgazar? 



Hay muchos malos hábitos que nos frenan cuando queremos perder peso, he resumido alguno de ellos para compartirlo con vosotras. ¿Reconoces alguno? 

  • Las propias dietas: Si, yo también he tenido la tentación de hacer una dieta por mi cuenta, pero soy consciente que no son saludables. Lo mejor es visitar un endocrino que te ayude y lleve un control. Ahorras riesgos para tu salud y te marcará unas pautas mucho más efectivas.
  • Comer fuera: En casa siempre procuramos mantener una dieta más o menos equilibrada. Un menú sano y bajo en calorías, pero comer fuera de casa es todo un descontrol. No siempre puedes elegir la comida que quieres tomar y normalmente vas acompañada de amigos o compañeros que dirán lo típico de “Un día es un día”. Mucho cuidado con estos hábitos e intenta trasladar una dieta saludable fuera de casa.

  • Alimentos bajos en calorías: El falso mito que hay detrás de estos alimentos es todo un mundo aparte. Los médicos aseguran que a pesar de tener menos calorías el cuerpo los metaboliza mucho antes y tienes hambre enseguida, por lo tanto vuelves a comer. Es un círculo vicioso.
  • Dormir demasiado  o muy poco: El modo y el tiempo que dormimos no sólo implica sentirte más o menos cansado el trabajo al día siguiente. Lo recomendable es dormir siete u ocho horas, ni más ni menos.
  • Los aperitivos, una tentación odiosa: Tanto en casa como fuera de ella, siempre caemos en la tentación de picar algo de aquí o allí antes de comer. Este mal hábito está demostrado que es una de las causas más habituales por las que fracasa una dieta.Mucho ojo con ellos.
  • Refrescos: Ni light, ni zero ni nada de nada. Todas sabemos la gran cantidad de azúcares que tienen los refrescos y pueden ser un gran handicap para lograr nuestro objetivo.
  • Comer con calma: Ya me lo decía mi madre ¡Niña, come despacio!, y no le faltaba razón. El estómago se toma su tiempo para hablar con el cerebro y comunicarte que ya estás llena, si comes rápido tardarás más en llenar tu estómago y a la larga comerás mucha más cantidad.

¿Ya lo tienes claro? A partir de hoy fuera malos hábitos. Mucha suerte.


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