lunes, 22 de septiembre de 2014

La captotrofilia, un fenómeno muy normal.


Suena el despertador, te levantas, vas al baño y lo primero que haces es mirarte al espejo. Realizas tus quehaceres habituales y puedes contar al menos seis miraditas indiscretas al espejo. Te marchas, desayunas y aún puedes verte reflejada en otra ocasión en algún otro espejo que tengas distribuido por casa. Te terminas de arreglar y antes de salir una última miradita. En el ascensor vayas sola o acompañada caerá de reojo una mirada al espejo. Y así sucesivamente a lo largo del día, en total cuentan que la media de miradas de nuestro propio reflejo a lo largo de un día asciende a 34, llegando incluso en casos extremos a 71. 

Parece una barbaridad pero pararos a analizarlo, ¿Cuántas veces podrías contabilizar? Y a esas súmale unas cuantas más que harás inconscientemente. No es negativo mirarse al espejo, pero comienza a serlo cuando no te gusta lo que ves, ves una persona fea o desfiturada. Esta situación no es nada banal , mirarse al espejo, ver tu reflejo y no gustarte acarrea notables problemas psicológicos y sociales. Esta afección se encuentra catalogada dentro de las patologías obsesivas con la apariencia y se llama Captotrofilia. 



Puede ocurrirle a personas de cualquier edad aunque los adolescentes son más propensos a ella aunque suele ser un caso transitorio que dura entre 3 y 6 meses. Si conoces a alguien que por más de este periodo sigue teniendo pensamientos negativos al mirarse al espejo deberías aconsejarle acudir a un especialista que le ayude a pasar esta complicada situación.

La belleza en nuestra sociedad es importante pero algunas personas le dedican más importancia de la que deberían.  Está claro que a casi todo el mundo le gusta mirarse al espejo y no siempre ven a un príncipe o una princesa. A veces, con los pelos alborotados, ojeras y un color en el rostro poco favorecedor podemos miraros y reírnos de lo poco agraciados que salimos hoy. Con un poco de dedicación y arreglándote vas a conseguir verte de otra manera.

Reconozco que en algún momento yo he tenido periodos de mirarme al espejo y no estar muy a gusto con lo que veía, pero han sido periodos cortos y pasajeros. Y vosotras ¿Habéis sufrido esta patología? Ahora ya podéis ponerle nombre. Un besazo para todas, nos vemos en las redes.